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Cada 26 de
julio se renueva la convicción de que Villa Clara tiene un
compromiso casi mágico con esta fecha rojinegra.
Muchas
razones convocan a los hijos de esta provincia a celebrar,
felices, el día en que un grupo de jóvenes asaltó la
madrugada de aquel séptimo mes del año en 1953, en nombre de
las ideas.
Aquella
generación del Centenario del Apóstol había aprendido muy
bien el legado del Maestro: “La Patria es Ara y no
pedestal”.
Lo dijo
Fidel, el joven abogado que estuvo al frente de aquellos
jóvenes dignos: "Traigo en el corazón las doctrinas del
Maestro y en el pensamiento las nobles ideas de todos los
hombres que han defendido la libertad de los pueblos".
Y digo
que este territorio central se enorgullece cada vez que
recordamos la gesta del Moncada. No puede ser menos para el
pueblo que dio hijos como Abel Santamaría, el segundo jefe
del movimiento, “el más generoso, querido e intrépido de
aquellos jóvenes”, o como Haydee, una de las dos únicas
mujeres de la acción, quien brindó pruebas de firmeza, aún
en medio del dolor.
El
aporte de los villaclareños a la heroica acción del 26 de
julio fue muestra del sentimiento generalizado de los
jóvenes cubanos de esa época, quienes formaron el
destacamento de vanguardia que no dejó morir a Martí en sus
cien años.
Antes de cumplir la misión Abel le había dicho a sus
hermanos de lucha: "Es necesario que todos vayamos con fe en
el triunfo nuestro, pero si el destino es adverso estamos
obligados a ser valientes en la derrota, porque lo que pase
en el Moncada se sabrá algún día, la historia lo registrará
y nuestra disposición de morir por la Patria será imitada
por todos los jóvenes de Cuba".
Otros
villaclareños fueron protagonistas de aquella época: Osvaldo
Socarrás Martínez, quien le había profetizado a su padre: "Conocí
al hombre que le dará la libertad a Cuba, es Martí en
persona". Pablo Agüero Guedes, Elpidio Sosa, Roberto Mederos
se sumaron a la lista de los villaclareños que aquella
mañana de la Santa Ana fueron al combate, decididos a hacer
realidad las notas del Himno Nacional: “Morir por la patria
es vivir”.
Y la
historia regresa, convocándonos a ser mejores. Recuerdo que
era muy pequeña cuando mis padres me llevaron a una
concentración aquí en Santa Clara, para evocar la gesta.
Después,
en medio de aquellos años duros del período especial,
recibimos aquí al Che con su Destacamento de Refuerzo. El
jefe de la Revolución nos volvió a recordar cuál es el mejor
homenaje a los héroes: traer resultados.
Y los
villaclareños nos empeñamos… Decididos a convertir de cada
día un 26, de cada mes un julio y de cada compromiso un
Moncada, nos colocamos en el pelotón de avanzada.
Somos
la provincia más estable en la emulación. Y no porque
estemos satisfechos. Todo lo contrario. Sabemos que nos
falta mucho por hacer. Por el futuro, y también por el ayer…Ese
pasado glorioso que nos entregaron Mella, Martí y Maceo, el
Che, Camilo y tantos otros…Y también esa generación del
centenario, esos que como auguró Fidel en su alegato de
Defensa: no están ni olvidados, ni muertos, porque viven hoy
más que nunca en el corazón de su pueblo.
Fuente
Dalia Reyes Perera, de CMHW
7/26/2008 |