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Al conmemorar el 46 aniversario de la celebración de
la I Conferencia Cumbre del Movimiento de Países No
Alineados, podemos afirmar que los nobles propósitos
y principios que condujeron a la fundación de este
foro de concertación política de los países del Sur
conservan plena vigencia y relevancia en la actual
coyuntura internacional.
La XIV Cumbre del MNOAL, celebrada en La Habana en
septiembre de 2006, evidenció el firme compromiso de
los 118 países no alineados con la continuidad del
proceso de revitalización y fortalecimiento de este
foro. Al tiempo que evaluamos con seriedad y
profundidad las dificultades y retos que
enfrentamos, reafirmamos, al más alto nivel, la
voluntad de los países miembros de preservar el
Movimiento y de enfrentar los nuevos y viejos
desafíos con una plataforma de concertación
renovada.
Los países no alineados representamos casi dos
tercios de la membresía de las Naciones Unidas, por
lo que podemos ser una fuerza decisiva en las
relaciones internacionales, en la defensa de los
principios y propósitos que determinaron la
fundación del Movimiento de Países No Alineados, que
convergen con aquellos consagrados en el Derecho
Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Hoy, el riesgo de agresión y de sucesivas guerras de
conquista imperial es más serio que nunca antes. La
proclamación y aplicación de doctrinas basadas en la
guerra preventiva y la imposición a otros Estados,
esgrimiendo como pretexto, entre otros, el combate
al terrorismo, la promoción de la democracia o la
existencia de estados villanos, representan una
seria amenaza a la paz y seguridad internacional.
Ante los enormes peligros y desafíos que tenemos por
delante, sólo la unidad y la solidaridad entre
nuestros países, y la marcha unida en defensa de
nuestros objetivos e intereses comunes, harán
posible nuestra supervivencia. La diversidad
intrínseca a nuestra membresía, que representa una
amalgama de ideologías, religiones, culturas,
niveles de desarrollo, experiencias históricas e
intereses específicos, lejos de ser un obstáculo,
constituye una fuente de fortaleza y creatividad,
que potencia el debate y la concertación de
posiciones.
El Movimiento de Países No Alineados se ha forjado
en la lucha por las reivindicaciones históricas de
sus países miembros. Preservamos con orgullo el
sólido cimiento de nuestras históricas victorias en
la lucha por la descolonización y por la
desaparición del apartheid. Conservamos una rica
experiencia de nuestros denodados esfuerzos a favor
de un Nuevo Orden Económico Internacional y a favor
de la paz, el desarme, particularmente el desarme
nuclear, y el verdadero ejercicio del derecho al
desarrollo.
No cejaremos en nuestra histórica posición de
solidaridad y apoyo a la causa del pueblo palestino.
Reiteramos nuestra condena al recrudecimiento de la
agresión contra ese pueblo, dirigida a quebrantar su
voluntad de lucha, privarlo de los recursos más
elementales de subsistencia y eliminar físicamente a
muchos de sus hijos. La retirada total de Israel de
los territorios palestinos ocupados y la
instauración de un Estado palestino soberano e
independiente con Jerusalén Oriental como capital,
continúa siendo el objetivo central a perseguir.
El Movimiento de Países No Alineados tiene también
nuevas e importantes batallas que librar frente al
unilateralismo y las pretensiones de hegemónicas en
la arena internacional. En las circunstancias
actuales, el concepto de no alineación implica la
defensa del Derecho Internacional sobre la base de
los principios de Bandung; el ejercicio y el respeto
irrestrictos de la soberanía y la igualdad soberana
de los Estados; la defensa de la paz y la oposición
activa a la guerra y a la amenaza; la
democratización de las instituciones
internacionales; la defensa de nuestros valores y de
la pluralidad en un mundo diverso, en que debe
respetarse el derecho de cada pueblo a elegir el
sistema político, económico y social que considere
más adecuado a los intereses nacionales y a
preservar y desarrollar su propia cultura.
Hoy, no alineación significa continuar reivindicando
un orden internacional más justo y equitativo, que
elimine el sistema de explotación y saqueo a que
están sometidos nuestros pueblos y que reproduce el
subdesarrollo y aumenta la distancia entre un
reducido grupo de países ricos, donde reside apenas
el 20% de la población mundial, y una vasta
periferia integrada por nuestros países donde vive
el 80% de la humanidad y donde se concentran casi
totalmente los más de 852 millones de hambrientos,
los 876 millones de adultos analfabetos y los 325
millones de niños que no asisten a la escuela. Un
cambio radical de ese lamentable panorama social
sería un acto de justicia y lograrlo debe ser uno de
los objetivos prioritarios del Movimiento de Países
No Alineados.
Al celebrar el 46 aniversario del surgimiento del
Movimiento, la Presidencia cubana expresa el sentir
de toda su membresía al reafirmar el estricto apego
a los principios que le dieron origen y el firme
compromiso con su preservación, revitalización y
fortalecimiento.
(Minrex) 01-09-2007
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