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Entrevista realizada por la periodista Arleen
Rodriguez Derivet al Excmo. Presidente del Libano
el General Emile Lahoud, que presidio la delegacion
libanesa a la XIV Cumbre del MNOAL
Altercom*
Arleen
Rodríguez Derivet*
Desde que conocimos que Emile Lahoud, el Presidente
del Líbano, era uno de los 55 jefes de Estado o
Gobierno confirmados para asistir a la XIV Cumbre de
los No Alineados, nos propusimos entrevistarlo. Para
nuestra Mesa Redonda, que siguió con interés
periodístico y angustia humana, los 34 días que duró
el asedio israelí - o la resistencia libanesa, para
ser más exactos- al sur del Líbano, conversar con
Emile Lahoud era la oportunidad de conocer de
primera mano y libre de todas las tergiversaciones
posibles, el punto de vista libanés sobre los
acontecimientos que estremecieron a la región y al
mundo en agosto pasado y el nuevo capítulo que abre
la llegada de las tropas de UNIFIL a esa nación del
Medio Oriente, que acaba de derribar el mito de la
invencibilidad sionista.
Arleen Rodríguez:
Venir a Cuba en momentos tan difíciles significa
que le concede mucha importancia al Movimiento No
Alineados…
Emile Lahoud:
Es verdad. Nosotros consideramos que Cuba ha pasado
antes que el Líbano, por las mismas condiciones
casi, si tomamos en cuenta que hace casi 50 años
sufre un bloqueo. Nosotros sabemos que el pueblo
cubano es valiente, que ha estado de pie, firme,
frente a las presiones políticas, igual que el
pueblo del Líbano.
Era muy importante para mí llegar a Cuba, para
expresar nuestra solidaridad con Cuba y con los
demás países que reclaman libertad y democracia
verdaderas.
Antes había dos potencias internacionales, ahora hay
solo una. Esa potencia imperialista tiene derecho al
veto en el Consejo de Seguridad y lo utiliza cuando
le da la gana. Nosotros sufrimos 34 días de
bombardeo brutal y cuando los países reclamaban el
cese al fuego, Israel ordenaba continuar. ¿Por qué?
Porque contaban con el apoyo de los Estados Unidos
de Norteamérica.
El Líbano ha tenido que pagar bien caro su
resistencia. Contra él han utilizado todas las
bombas: inteligentes y no inteligentes.
El Líbano no tiene aviación de guerra, no tiene
armamento sofisticado. Pero la resistencia nacional
junto al ejército libanés, junto a todo el pueblo,
ha estado de pie frente a esa agresión, mientras
Israel ha sido apoyado ciento por ciento por los
Estados Unidos. Ese es un factor común entre Cuba y
el Líbano. El Líbano tiene la verdad en la mano y
por eso pudo triunfar.
Esta visita, aunque sea en los días difíciles por
los que atraviesa mi país, es de mucha importancia
para explicarle al mundo lo que está pasando mi
pueblo. Como se sabe, la prensa internacional está
monopolizada y los Estados Unidos nunca quieren
reflejar la realidad de las masacres.
Hoy hay una esperanza. Israel aprendió que no se
puede enfrentar al Líbano con la fuerza, que eso no
lo va a llevar a nada. En el 2000 sufrieron su
derrota, y ahora igual. Eso abre una ventana de
esperanza. Ellos están obligados a entender que la
única solución es conversar para encontrar una
solución justa a la crisis del Medio Oriente.
Arleen Rodríguez:
¿Se ha cumplido la promesa de indemnización de
las grandes potencias, que en definitiva fueron
cómplices de la agresión, al permitir que no se
detuviera a tiempo?
Emile Lahoud:
La mejor ayuda era que no hubiesen apoyado a Israel.
La ayuda que ofrecen ahora se parece a las lágrimas
de los cocodrilos. El mundo entero está viendo esta
realidad.
Desde el segundo día, todos querían ponerle fin a la
agresión, pero algunos países, fundamentalmente
Estados Unidos y otros de Europa, le dieron luz
verde a Israel y no quisieron parar la guerra, ni la
agresión, ni la destrucción. Por eso el precio ha
sido tan alto, a nivel humano y material.
Ahora dicen que quieren ayudarnos. ¿Por qué entonces
ayudaron a Israel en la destrucción?
A pesar de todo, decimos: bienvenidas sean sus
ayudas… pero lamento decirle que hasta el momento
han sido promesas nada más y no sabemos en qué
termine. Ojalá no pase lo que pasaba antes, hacían
muchas promesas y no llegaba la ayuda.
El Líbano va a resolver el problema con su unidad,
su firmeza; porque es un pueblo valiente, optimista
y volverá a construir su país y sabrá hacer frente a
la ocupación israelí. E Israel tendrá que admitir
que no puede agredir al pueblo libanés. Nosotros
decimos que las cosas en el Oriente Medio tienen
cambiar y cambiarán, de eso puede estar segura.
Antes se decía que Israel era el policía de los
Estados Unidos en el Medio Oriente. A ese policía el
pueblo libanés se ha enfrentado valientemente y se
ha visto su nivel de criminalidad y que no tiene
ningún tipo de conciencia. Porque eso que han hecho
con el pueblo libanés, no ocurrió ni en la Segunda
Guerra Mundial.
Han tratado de lastimar a un pueblo y el pueblo con
su unidad, su valentía, ha tenido el honor de
hacerle frente a un estado muy guerrerista, muy
fuerte en la región, a un estado que recibe el apoyo
absoluto e incondicional de los Estados Unidos.
El Líbano ha ganado la guerra en el sentido amplio
de la palabra. Vea como están los israelíes:
reconsiderándolo todo, investigando la razón de su
fracaso y por qué esa resistencia ha sido tan fuerte
y tan valiente, por qué no han podido superarla, ni
vencerla. Ellos quieren saber la razón. Es muy
importante que sepan que es glorioso ese pueblo
libanés porque ha sabido luchar y vencer.
Arleen Rodríguez:
Después de los 34 días de resistencia libanesa a
la invasión israelí, se advierte que ha crecido el
orgullo árabe y del Medio Oriente en general. Pero
también se percibe una cierta complicidad de
naciones poderosas con el agresor, cuando
personalmente llama el Primer Ministro de Israel a
sus colegas de los países que envían sus fuerzas al
Líbano…
Emile Lahoud:
En primer lugar vamos a hablar de las fuerzas
internacionales. Estas tropas han llegado al Líbano
para asegurarse de la ejecución de la destrucción.
Algunos de esos países han hecho algunas
observaciones. Han dicho que vienen por la seguridad
de Israel. Esto lo rechaza el Líbano completamente,
porque las Naciones Unidas deben ser para todos los
países miembros. Nosotros entendemos muy bien las
presiones que se ejercen sobre ese foro
internacional para que se parcialice y por eso
nosotros exhortamos a las Naciones Unidas a que
juegue su papel y sea para todos los países
miembros, no sea para un país sino para todos.
En cuanto a la victoria del Líbano, ha sido un
ejemplo para todos los países árabes. Porque esta no
ha sido solo una victoria para el pueblo libanés,
sino para todos los pueblos árabes. Para todos los
pueblos libres del mundo. Es una victoria que le
incumbe a todo el mundo.
La victoria militar va a registrarse para la
historia: un pequeño grupo ha podido enfrentarse a
Israel.
Israel se ha retirado, no por las presiones
internacionales, sino por la presiones del pueblo.
En los últimos días el ejército israelí fue
bloqueado completamente en el sur del Líbano. No
tuvieron oportunidad de recibir ni comida, ni agua;
entonces decidieron retirarse.
Antes de la llegada de las fuerzas internacionales,
ellos decían que una semana después iban a
retirarse. Salió el ejército libanés hacia el Sur y
ellos se retiraron un kilómetro solo para recibir
agua y comida, ellos dijeron que no querían
retirarse más.
Ellos saben muy bien, como en el año 2000, que no
pueden quedarse en el sur libanés porque la lucha se
reanudará. Tienen que salir de nuestro territorio a
cualquier precio. Quiero asegurarle que todos los
países árabes están reconsiderando sus cálculos y
estudiando la situación. Ya saben que ese mito del
ejército invencible se ha echado por tierra. Israel
perdió la guerra y sobre esta base todos los países
árabes realizarán sus cálculos. Ya saben que cuando
se lucha por la razón, por los derechos legítimos,
Israel puede ser vencido y puede ser derrotado.
Israel está pidiendo auxilio ahora.
Arleen Rodríguez:
Me gustaría hablar sobre el Líbano y
Latinoamérica, las relaciones de su país con el
nuevo escenario latinoamericano y especialmente con
Cuba.
Emile Lahoud:
Hay muchos libaneses en América Latina. Hay 14
millones de libaneses o descendientes de libaneses
en América Latina y en otras partes del mundo.
Familias que llevan más de 100 años en esta parte
del mundo y mandan a sus hijos y sus nietos para que
ayuden a sus familiares. Nuestras relaciones son
excelentes con los países de América Latina.
Con respecto a Cuba en particular, las relaciones
son muy fuertes. Hoy el Líbano está sufriendo lo que
ha sufrido Cuba a lo largo de 50 años. Tenemos una
alta consideración para el Señor Presidente Fidel
Castro. Tenemos absoluta esperanza en que su
convalecencia progresará positivamente para que
vuelva a jugar el rol que todos anhelamos, porque él
representa una fuerza moral para todos los hombres
libres de la tierra.
Ahora las distancias no son tan largas con el
desarrollo de la ciencia y la tecnología. Nosotros
estamos en contacto con América Latina y en
particular con Cuba.
Arleen Rodríguez:
¿Cuál es su impresión al visitar La Habana?
Emile Lahoud:
Realmente yo no podía imaginar la belleza de Cuba,
así tan natural. No se ha echado a perder como vemos
en otras grandes ciudades. Hay muchos edificios, y
una vida natural muy sana. En los tres días aquí en
La Habana, hemos disfrutado del folklore cubano, la
naturaleza tan bella y soberbia, las playas cubanas,
tan bellas y que nos recuerdan nuestras aguas.
Cuba tiene además, un pueblo fuerte, sacrificado,
con la cabeza erguida, optimista como mi pueblo. Mi
pueblo que a pesar de todos los sufrimientos, de
todas las crisis y las tragedias por las que ha
pasado, mantiene su optimismo, como el pueblo
cubano.
Todos los pueblos que nosotros consideramos que son
No Alineados van a seguir el ejemplo de Cuba y del
Líbano, y las grandes potencias aprenderán que no
pueden derrotar a los pueblos cuando esos pueblos
tienen la razón.
Lamentablemente, desde hace más de 50 años Israel
está agrediendo al Líbano. Pero las últimas dos
veces, Israel ha tenido que pagar un precio por su
agresión y eso lo abre una ventana de optimismo,
porque enseña que Israel no puede resolver por la
fuerza lo que quiere.
Todos los países de la región del Medio Oriente
tienen que sentarse a la mesa de negociaciones y
tenemos la esperanza de que llegarán a tomar la
decisión que nosotros tomamos en la Cumbre que yo
presidí en Beirut en el 2002. Esa decisión es que
todos los árabes desean la paz con Israel pero con
la condición que les devuelvan los territorios
ocupados a los árabes y al Líbano, de conformidad
con las resoluciones internacionales y respetando el
derecho del pueblo palestino de retornar a su
tierra.
(Cubadebate) 30-09-2006
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