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Cuba > Religión

 Ceremonia de Beatificación de Fray Olallo

      P. José Olallo Valdés

Mañana 29 de noviembre a las 8 a.m. en Camagüey, tendrá lugar la ceremonia de Beatificación de Fray José Olallo Valdés, Hermano Hospitalario de la Orden de San Juan de Dios, la que se celebrará por primera vez en nuestra Patria y estará presidida por el Cardenal José Saraiva Martins, Prefecto emérito de la Congregación para la Causa de los Santos.

Al declarar beato al Padre Olallo, como popularmente se le conoce, la Iglesia Católica reconoce públicamente que vivió de manera extraordinaria las virtudes cristianas, destacándose por su santidad. La iglesia autorizará que desde ese momento, se le pueda brindar un culto público en el país.

Granma 28-11-2008

 Síntesis Biográfica del P. José Olallo Valdés

De padres desconocidos, José Olallo Valdés nació el 12 de febrero de 1820 en La Habana. Un mes después fue depositado en la Casa-Cuna de San José de la Habana, donde el 15 de marzo del mismo año fue bautizado.

Su voluntad de servir a los enfermos y marginados lo llevó a entrar en la Orden de los Hermanos San Juan de Dios. En 1835, con 15 años, fue destinado al Hospital de San Juan de Dios de Puerto Príncipe (hoy Camagüey), para completar su formación religiosa y profesional.

Allí afrontó valerosamente muchas de las grandes epidemias que azotaron la ciudad en su tiempo, la última de las cuales fue la viruela que diezmó a Puerto Príncipe a fines de 1888. Como tenía una sólida formación en medicina, pudo en más de una ocasión, hacer de cirujano y farmacéutico.

El 12 de mayo de 1873, al llegar el cadáver del Mayor General Ignacio Agramonte a la Plaza situada frente al hospital, el P. Olallo desafiando a los soldados españoles lo recogió del suelo, solicitó conducirlo en camilla y lavó los restos mortales del insigne patriota.

Fray Olallo falleció el 7 de marzo de 1889, en su humilde celda del hospital, después de estar algún tiempo enfermo y casi sin fuerzas, pero sin haber abandonado sus labores.

En 1901, el Ayuntamiento de la ciudad dispuso que a la Calle de los Pobres y a la Plaza de San Juan de Dios se les cambiaran sus respectivos nombres por el de padre Olallo. En la actualidad lleva su nombre la mencionada calle.

El 27 de noviembre del año 1999, la Orden Hospitalaria de los Hermanos de San Juan de Dios fundó en la ciudad de Camagüey, el Hogar para Ancianos Padre Olallo.

El 8 de marzo del año 2004 se trasladaron sus restos desde el Cementerio General de la provincia de Camagüey, hacia la iglesia de San Juan de Dios, donde laboró durante 54 años en el siglo XIX.

Granma 28-11-2008

 El padre de los pobres

María Delys Cruz Palenzuela

Apuntaba Abel Marrero Campanioni en su libro Tradiciones camagüeyanas, que al amanecer del 12 de mayo de 1873, irrumpe en la Plaza de San Juan de Dios una columna española para dejar en el Hospital un número de heridos, y un cadáver atravesado al lomo de una bestia.

Continúa la descripción que dos soldados desataron las sogas y de inmediato cayó el cadáver en medio de la Plaza, a la vista de todos, con el rostro cubierto de lodo por haber sido conducido doblado en dos, y estar los caminos llenos de agua por las lluvias de mayo.

"Al conocer aquel sacrilegio, el Padre Olallo ordenó una camilla y fue conducido al pasillo del Hospital, lugar donde se ha señalado con una tarja este hecho; allí, sacando su propio pañuelo de su bolsillo, limpió el rostro ensangrentado y enlodado del más grande de los camagüeyanos (¼ )".

Narra también el nieto de El Mayor, Eugenio Betancourt en su libro Ignacio Agramonte y la Revolución cubana que Fray Olallo Valdés, en compañía del Padre Manuel Martínez, lavaron el rostro del patriota con aguardiente y tendieron el cadáver en el interior del Hospital de San Juan de Dios, a la vista pública; corroboró el acta del inspector Antonio Olarte, insertada en el citado texto, que encontró al cadáver de Agramonte "(¼ ) colocado en unas andas de madera teñidas de negro, boca arriba, con las piernas y los brazos extendidos, y apoyada la cabeza en una almohada (¼ )".

¿Quién fue este hombre que con tanta humanidad, desafiando la ira del enemigo español, impidió que se siguiera ultrajando al querido hijo del Camagüey?

José Olallo Valdés era expósito de la Casa Cuna de La Habana, donde lo abandonaron con una nota en la que daba constancia de su nacimiento el 12 de febrero de 1820.

A los 15 años llegó a Puerto Príncipe como religioso profeso de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, para reforzar el hospital de esta ciudad, dada la proximidad de una epidemia de cólera morbus que azotaba el país.

La instalación se dedicaba a la atención de hombres blancos pobres, esclavos, negros y pardos libres, confinados enfermos, remitidos desde prisión, bandoleros heridos o muertos durante su captura; luego del estallido de la Guerra del 68 también llegaban allí mambises que caían en manos del enemigo, casi siempre después de fusilados o asesinados.

Más de medio siglo de su vida consagró este hombre a servir a los enfermos como Enfermero Mayor, cargo que ocupó casi desde sus inicios en el Hospital, procuraba el aseo y la alimentación de los enfermos, a quienes bañaba personalmente y luego lavaba sus ropas y vendajes en las aguas del Hatibonico; preparaba los medicamentos, unturas, y sahumerios, casi todos a base de medicina natural y tradicional cubana, incluida la homeopatía, en lo que instruía a los pocos ayudantes con que pudo contar.

Un solo médico era encargado de la asistencia en los tres hospitales civiles de la ciudad, de ahí que Olallo recibía y atendía personalmente a los enfermos y heridos que llegaban al hospital, a quienes en más de una ocasión tuvo que practicarles cirugía de urgencia para salvar sus vidas.

En una oportunidad, un enfermo preso fue sometido a una operación por el Padre Olallo, que posteriormente fue calificada por el Dr. Miguel de Zayas como exitosa.

Los cuidados de este insigne enfermero impidieron que se dieran casos de gangrena hospitalaria; sin embargo, más de una vez tuvo que recurrir a las amputaciones en casos que llegaron a sus manos cuando no quedaba otra solución, pero en definitiva sobrevivían.

Lepra, mal de sueño, paludismo, tifus, difteria, hidrofobia, viruela, disentería, tisis, tétanos, fiebre amarilla, la hambruna, entre otras, fueron sus compañeras jornadas enteras, casi sin tiempo para el reposo, en vigilia permanente al lado de los enfermos, sin averiguar si eran cubanos o españoles, esclavos o libertos.

Siempre encontró un momento para enseñar a leer, escribir y contar a los niños pobres de la barriada.

Al fallecer el 7 de marzo de 1889, Olallo, quien ya había trascendido como el Padre de los pobres, sin ser sacerdote, inspiró en la prensa local expresiones como: "El Camagüey está de luto. Un pesar inmenso lo apena. Todo el que tenga corazón de hombre, y sepa lo que significa esta palabra: gratitud, ha llorado".

Granma 28-11-2008

 Asiste Presidente cubano a ceremonia de beatificación

El Presidente cubano Raúl Castro Ruz, asistió hoy en la ciudad de Camagüey, Patrimonio Cultural de la Humanidad, a la ceremonia de beatificación del fraile juanino José Olallo, primera que se realiza en la nación caribeña.

La misa se realizó en la Plaza de la Libertad, ante la Iglesia de La Caridad, y contó además con la presencia de Esteban Lazo, vicepresidente del Consejo de Estado, y autoridades del gobierno y del Partido Comunista de Cuba, en la provincia y la localidad.

Monseñor Juan García Rodríguez, Arzobispo de Camagüey, presentó a Obispos y representaciones de las diócesis de Cuba y de otros países, y a continuación el Diácono Miguel Ángel Ortiz, entregó al Presidente Raúl Castro una Biblia políglota.

El Cardenal José Saraiva, Prefecto emérito de la Congregación para la Causa de los Santos, y representante del Papa Benedicto XVI, dio lectura a la Carta Apostólica donde se declara al nuevo Beato.

Seguidamente el postulador de la causa del Padre Olallo, sacerdote Félix Lizaso, hermano de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios presentó una reseña de la vida y obra del Beato.

Tras develarse una gigantesca imagen del Padre Olallo, sus restos se llevaron en procesión hasta el altar.

Finalizando la ceremonia William Martin Forkan, Fray Donatus, Superior General de la Orden Hospitalaria Hermanos de San Juan de Dios, dedicó palabras de agradecimiento a las autoridades cubanas y se refirió a la vida consagrada del Beato.

José Olallo Valdés (1820-1889) fue un humilde joven cubano que integrado a la Orden de San Juan de Dios, consagró su vida al cuidado de enfermos y pobres, y renunció al abandono de su labor cuando el gobierno colonial español en la Isla, en la segunda mitad del siglo XIX, prohibió la presencia de las órdenes religiosas.

Olallo fue también, quien lavó con su pañuelo el cuerpo manchado de sangre y fango del prócer independentista cubano Mayor General Ignacio Agramonte, cuando su cadáver, vejado por el enemigo, fue lanzado en la plaza, delante del Hospital San Juan de Dios de Puerto Príncipe, hoy Camagüey. (AIN)

Granma 29-11-2008


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