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 50 años de Revolución Cubana-Capítulo II

La Revolución (1959) Fidel, Reformas, Bloqueo, Periodo Especial

 

La Revolución cubana triunfó el 1 de enero de 1959 y esa fecha se convirtió en el Día Nacional.

 

Fidel Castro entró en La Habana el 8 de enero de 1959 y fue nombrado Primer Ministro en febrero de ese mismo año.  Casi de inmediato el Gobierno Revolucionario inició  una política de nacionalización de empresas extranjeras y nacionales y se firmó una ley de Reforma Agraria. El gobierno norteamericano inició de inmediato una guerra no declarada contra el nuevo gobierno instalado en La Habana.

 

Paralelamente se empezó a producir un acercamiento con la Unión Soviética y el campo socialista.  Los Estados Unidos impone el bloqueo económico a la isla (vigente aún hoy día) en octubre de 1960, rompe relaciones diplomáticas con Cuba en enero de 1961 y da apoyo a los grupos contrarrevolucionarios.

 

En abril de 1961 exiliados cubanos armados y entrenados por Estados Unidos (alrededor de 1,500 hombres) realizaron un desembarco militar en Bahía de Cochinos (Playa Girón, en Cuba) que es derrotado en 3 días.  En ese mismo abril de 1961 Fidel Castro declara el carácter socialista de la Revolución Cubana.  El 14 de octubre de 1962 se inició la llamada Crisis de los Mísiles en Cuba cuando un avión de reconocimiento norteamericano descubrió la construcción de emplazamientos para misiles soviéticos en Pinar del Río, occidente del país, y terminó el 27 de octubre con el compromiso soviético de sacar los misiles de Cuba y el norteamericano de no invadirla.

 

Las políticas sociales se enfilan a un mejoramiento continuado de los  servicios de salud y educacionales principalmente (gratuitos ambos).  Estos sectores han alcanzado en estas décadas niveles muy altos de desarrollo que compiten con los del llamado  primer mundo y benefician a la totalidad de los cubanos que ya son 11,3 millones de habitantes.

 

En 1991, con la desaparición de la Unión Soviética, el país perdió bruscamente el 85% de su comercio exterior, el 35% de su PIB y cae en una fuerte crisis económica.  El gobierno implementa determinadas medidas de liberalización de la economía (mercados agropecuarios campesinos, pequeñas empresas privadas de servicios, como restaurantes, cafeterías, etc.) y se promulgaron leyes para  la inversión extranjera en determinados sectores económicos del país y siempre en asociación con empresas estatales.  El país decide no apostar a la privatización convencido de que esa no es la vía para un desarrollo económico y social verdaderamente independiente y soberano.  Las medidas paliaron en primer lugar la crisis económica y han permitido luego un acelerado grado de recuperación de la economía sobre todo en los últimos cinco años (2003-2007).

 

De una economía históricamente motocultivadora del azúcar de caña, además de los famosos puros y el ron, se ha transformado en otra diversificada favorablemente a favor de los servicios y cada vez más sustentada en el llamado know-how de sus altamente educados ciudadanos:  médicos, enfermeros, ingenieros, científicos, maestros, instructores deportivos.

Además del alto volumen de producción de níquel más cobalto, mariscos, vacunas de avanzada y  otros medicamentes, y más recientemente apostando también a la industria del software mediante la formación acelerada de miles de ingenieros vinculados a la producción tanto para uso nacional como para la exportación, el tema de discusión ahora no es si la economía cubana podrá despegar algún día o no, la pregunta es cuando.

 

Algunos renglones de la economía necesitan mejorar, ejemplo el agrícola, pero el país ha comenzado a tomar las medidas necesarias para producir cada año más alimentos y no existen razones objetivas que puedan impedir la mejoría gradual también en este sector.  No transcurrirán muchos años a partir de ahora para que se comience a hablar de los logros económicos de Cuba como un supuesto “milagro”.  No habrá milagro, sino la convicción de que la vía de desarrollo elegida por el gobierno y el pueblo es la correcta, así como su perseverancia y sacrificio para hacer de ella finalmente un éxito.  La unidad y cohesión existentes en el país lo aseguran.

Embajada de Cuba, Egipto 28-02-2008


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