Revolución es
cambiar todo lo que debe
ser cambiado

 

  

English Français عربي
Cuba > Revolución

 50 años de Revolución Cubana-Capítulo VII

LA CULTURA EN LA REVOLUCION

 

 

ANTECEDENTES

Al decir del sabio cubano Fernando Ortiz "la verdadera historia de Cuba es la historia de sus intrincadísimas transculturaciones"; término este último con el cual se intentan condensar los "variadísimos fenómenos que se originan en Cuba por las complejísimas trasmutaciones de cultura que aquí se verifican; sin conocer las cuales es imposible entender la evolución del pueblo cubano, así en lo económico, como en lo institucional, jurídico, ético, religioso, artístico, lingüístico, psicológico, sexual y en los demás aspectos de la vida".

Tampoco podrá entenderse el desarrollo de la política cultural gubernamental en Cuba si no se tiene en cuenta esta llamada evolución transcultural del nacimiento y desarrollo de la nacionalidad cubana; proceso, como ya se ha dicho, altamente complejo y difícil de comprender, y al que habría que agregarle la noción de Isla y su influencia en la conformación de una psicología muy particular en el habitante insular.

 

Período Colonial (1510-1898)

 

No puede decirse que en el período colonial haya existido una política cultural coherente de la metrópoli española con relación a Cuba. De hecho, el propio concepto de política cultural puede resultar anacrónico para el período histórico al cual se hace referencia. Más bien podemos hablar de procesos coyunturales que favorecieron o retardaron la consolidación de una cultura - entiéndase nacionalidad - no surgida precisamente como parte de una intención consciente de la gobernatura colonial.

Pero bastó poco más de un siglo desde la llegada de Cristóbal Colón a la Isla para que apareciera la primera obra de tono literario escrita en Cuba, el poema épico Espejo de Paciencia de Silvestre de Balboa, el más antiguo monumento de nuestras letras, basado en un hecho histórico ocurrido en la región oriental de la Isla: el secuestro del Obispo Fray Juan de las Cabezas Altamirano. Esta obra precisa los orígenes de nuestra literatura inspirada en sentimientos ya cubanos.

A este hecho siguieron, la introducción de la imprenta (1723); la fundación del Seminario de San Ambrosio (1769) conocido más tarde con el nombre de San Carlos; del Seminario de San Basilio en Santiago de Cuba (1722); y la fundación de la Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana (1728).

En el siglo XIX las nuevas corrientes filosóficas y las innovaciones científicas y pedagógicas conmueven la sociedad cubana. La censura férrea, apenas mitigada por tres libertades de imprenta en 1812, 1820 y 1869, no impide que se desate el pensamiento progresista de la sobresaliente figura del Padre Félix Varela quien publica sus textos de Moral (1812) y sus Lecciones de Filosofía (1818) haciendo accesibles las verdades científicas de la época con su obra impresa en español, y no en latín, tal como se hacía hasta entonces.

Los años cuarenta del siglo XIX inician un período de decadencia del desarrollo artístico, bajo los gobiernos tiránicos de Tacón y de O'Donell. La opresión del gobierno español despierta, por una parte, una reacción del buen gusto expresada fundamentalmente en la lírica; y por otra, sentimientos nacionales, particularmente en las clases trabajadoras y en las masas negras.

Sobre esta fecha aparece la primera novela cubana, donde no sólo se describen las costumbres de la época, sino que surge uno de los personajes más míticos de la cultura cubana: Cecilia Valdés. Esta obra, escrita por Cirilo Villaverde, narra la historia de esta mulata sensual que vive la tragedia del incesto inconsciente, típico tema de los mitos tradicionales relacionados con una profunda trasgresión de los valores establecidos.

Las contradicciones económicas marcarán las diferencias entre colonia y metrópoli, hasta que con las guerras de independencia los cubanos lucharían decididamente por su unidad nacional y su independencia política.

El 10 de octubre de 1868 estalla la Guerra de los Diez Años lidereada por Carlos Manuel de Céspedes - el Padre de la Patria.

Pero entre grandezas y miserias la tregua entre las dos guerras del siglo XIX es fecunda, y el Apóstol de la independencia de Cuba, José Martí, organizaba la "Guerra Necesaria" (1895-1898). Antes había fundado el 10 de abril de 1892, el Partido Revolucionario Cubano, primer partido político en América Latina.

Martí, también iniciador del movimiento modernista, legó a Cuba, en prosa y en verso admirables, su entrega absoluta a la causa de la libertad y de la justicia. Con su pensamiento y acción, la lucha por la independencia adquiere su integral plenitud, su sentido americano, profundo y raigalmente antimperialista.

La Guerra iniciada el 24 de febrero de 1895, y a pesar de que tres meses después, el 19 de mayo, cae en combate José Martí, fue una lucha total por la independencia nacional hasta que se libraron sus últimas batallas en 1901, cuando en las sesiones de la primera convención constituyente los representantes del pueblo cubano se vieron forzados a reconocer en la carta fundamental de la República la intromisión imperialista norteamericana bajo la forma del apéndice constitucional conocido con el nombre de Enmienda Platt.

 

La República (1902-1958)

En los primeros años del siglo XX dos intervenciones norteamericanas frustraron los anhelos independentistas y la República es proclamada el 20 de mayo de 1902. Servilismo y corrupción la caracterizarían.

En medio de una situación convulsa, los verdaderos intereses del pueblo fueron abandonados por intereses foráneos y por las ambiciones de algunos cubanos. Se desencadena entonces la más corrupta politiquería.

Frente a la situación imperante un grupo de jóvenes, al atacar el Cuartel Moncada, traza la línea de la lucha armada como medio de conquistar la liberación nacional. Fidel Castro, que encabeza el grupo, pronuncia entonces su histórica defensa La Historia me Absolverá, ante los tribunales que lo juzgan por su acción. Este alegato se convierte en el programa de acción que culminaría, en su período insurreccional, en la Sierra Maestra, bastión de la lucha armada a partir de fines de 1956. En los últimos años (1952-1958) prolifera la prensa clandestina contra la tiranía.

La Revolución de Fidel Castro

El 1ro de enero de 1959 triunfa la Revolución Cubana y la sociedad se beneficia desde entonces con profundos cambios en todas sus estructuras. La cultura como derecho del pueblo responde en 1961 con la exitosa y trascendental campaña que alfabetizó a casi un millón de personas, y la creación de la Imprenta Nacional la cual inicia la publicación de la obra de los grandes maestros de la literatura universal y para ello comienza con edición masiva de 100 000 ejemplares de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes y Saavedra, primera edición cubana de este título, en cuatro tomos con viñetas e ilustraciones de Gustavo Doré y un dibujo de Pablo Picasso.

Pero el bajo nivel de desarrollo cultural existente en Cuba al triunfar la Revolución exigió, en aras de lograr una transformación profunda de la estructura de la sociedad tanto material como espiritualmente, la aplicación acelerada de una serie de medidas en este terreno que no respondía a una política integral bien estructurada, sino a las urgencias del momento para dar solución a una serie de demandas que históricamente habían sido formuladas.

A cinco años del triunfo revolucionario ya se habían realizado más de 16 acciones relevantes en el terreno de la cultura, entre las que se destacan: la fundación de instituciones emblemáticas como la Escuela Nacional de Artes, el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, la La Casa de las Américas; el Consejo Nacional de Cultura como organismo rector y coordinador del trabajo cultural.

El proceso revolucionario y la tarea intelectual se inspiraron en las más avanzadas corrientes de su tiempo y en el pensamiento de José Martí. Nuevamente lo más puro de la intelectualidad cubana, artistas, escritores, profesionales y universitarios cierran filas con campesinos y obreros tal como ocurrió cuando el patriótico esfuerzo libertador del siglo XIX.

El 30 de junio de 1961 el entonces primer ministro Fidel Castro se reúne con artistas y escritores, y pronuncia sus Palabras a los Intelectuales donde quedan expresados los principios de la amplia política cultural del gobierno revolucionario.

En agosto de 1961 también tiene lugar el primer Congreso de Escritores y Artistas, gestor de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba; un congreso definidor de la unidad de principios que permitió y aún permite a los mejores exponentes del arte y la literatura, la creación de obras artísticas al servicio de una nueva sociedad en la cual el hombre alcanzará su plena dimensión humana.

En este marco quedó expresado directamente la decisión y la tarea propia del gobierno, de formular y ejecutar una política cultural con la participación de los creadores y que responda a los intereses del pueblo como protagonista principal.

En 1971 el Primer Congreso de Educación y Cultura ratificó la permanente decisión de lucha por la extensión y profundización de una cultura de masas. Por otra parte los Congresos de las organizaciones de masas y políticas del país han adoptado entre sus resoluciones las referentes a la educación y cultura del pueblo cubano.

Otro aspecto de gran relevancia es el desarrollo que, desde los primeros años del triunfo de la Revolución Cubana, cobró el movimiento de artistas aficionados, como resultado de una política de promover la práctica artística en grupos de obreros, campesinos, estudiantes, combatientes y población en general.

Y a pesar de las casi cinco décadas de injusto bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba, el país ha logrado establecer y mantener vínculos fraternales con un gran número de intelectuales y artistas del mundo, en especial de América Latina. En este sentido la Casa de las Américas ha sido faro de Nuestra América, sin olvidar la actuación de nuestros artistas, la proyección de nuestras películas y la participación activa de lo mejor de la intelectualidad cubana en el mundo.

La Tesis y Resolución del Partido Comunista de Cuba señala entre los avances de la Revolución en la cultura:

Ø            La participación de las masas en la actividad cultural con la incorporación activa de trabajadores, campesinos y estudiantes, y muy especialmente de los niños y jóvenes.

Ø            La revalorización de las obras más importantes del arte y la literatura nacionales y de la cultura universal.

Ø            El estudio de las raíces culturales, el reconocimiento de sus valores, el desarrollo de éstos y la investigación del folclore.

Ø            La fundación de organismos, instituciones y agrupaciones culturales.

Ø            La organización del Sistema de Enseñanza del arte y la creación de escuelas formadoras de instructores.

Ø            La creación de una cinematografía nacional y extensión de los servicios cinematográficos a las zonas rurales y montañosas.

Ø            Un creciente movimiento editorial que da posibilidades al pueblo de conocer la variedad y riqueza de la cultura cubana y universal.

Ø            Incremento de bibliotecas, galerías y museos.

Ø            El rescate de los medios de difusión masiva y su gradual transformación.

Ø            Relevantes logros en el terreno de la creación artística como el surgimiento de la Escuela Cubana de Ballet y el desarrollo de la gráfica nacional.

En la actualidad, la Revolución se propone la continuación del desarrollo de una cultura general integral en toda la población, asumida como línea de política cultural esencial, refrendada en congresos de creadores, periodistas, científicos, educadores y de organizaciones y organismos diversos que representan el amplio tejido social de la población cubana.

Los elevados índices educacionales en Cuba, donde las manifestaciones del arte ya forman parte del currículo estudiantil desde el primer grado de la enseñanza primaria, permiten decir que el pueblo cubano en su totalidad y de manera integral avanza con pasos acelerados hacia la materialización del legado universal del Apóstol de la Nación Cubana, José Martí, cuado dijo: “Ser cultos es la única manera de ser libres”.

Embajada de Cuba, Egipto 30-05-2008


Imprimir Enviar a un amigo Regresar Su opinion Cerrar Subir