Revolución es
cambiar todo lo que debe
ser cambiado

 

  

English Français عربي
Cuba > Revolución

 50 años de Revolución Cubana-Capítulo IV

LA NIÑEZ EN CUBA:  PRIVILEGIADA POR DERECHO PROPIO.

 

INTRODUCCION

Los flagelos que laceran a la humanidad, en especial a los infantes, van desde los conflictos bélicos, pasando por la pobreza, la violencia, el terrorismo, torturas, pornografía, prostitución, las drogas y hasta la propia muerte, que cada año cobra la vida de más de 13 millones de niños menores de cinco años.

De tales circunstancias no escapa ni el llamado primer mundo: en Estados Unidos un menor fallece de un balazo cada 92 minutos como consecuencia de la peligrosidad imperante en ese país, donde otras estadísticas -igualmente aterradoras- aseveran que un promedio de 13 infantes resultan asesinados a diario, mientras seis cometen suicidio y otros tres son víctimas de abusos.

En la nación más rica del orbe y también "paladín de los derechos humanos”, un menor de cada seis carece del alimento necesario, afirma un estudio de la Tufts University de Boston, Massachusetts.

 Según la investigación del Centro sobre el Hambre y la Pobreza de esa institución, en los Estados Unidos muchas familias se ven obligadas a escoger entre poner calefacción en su casa y alimentar a sus hijos.

También constituyen alarma las noticias que en tal sentido aportan las apaleadas economías latinoamericanas. Unos expertos señalan que en el continente más de 100 millones de niños y adolescentes sufren los rigores de la miseria y otros más de 16 millones trabajan para subsistir.

Ellos representan el 17 por ciento de la población infantil en la región.  Esas propias fuentes precisan que de esa cantidad cinco millones 100 mil están comprendidos en las edades de 10 a 14 años.

En esa propia  subregión la tasa de mortalidad infantil es de 43 por cada mil en los menores de cinco años y de 35 en los que aún no llegan a los 12 meses, al decir de la UNICEF

Similar panorama reflejaba Cuba antes de 1959, como fue denunciado en 1953 por el joven abogado Fidel Castro, en su histórico alegato La Historia Me Absolverá, cuando asumió su propia defensa en el juicio que se realizaba contra él por haber atacado el cuartel “Moncada”:

"De tanta miseria solo es posible librarse con la muerte; y a eso sí ayuda el Estado: a morir. El 90 por ciento de los niños del campo está devorados por parásitos que se les filtran desde la tierra por la uñas de los pies descalzos.

"La sociedad se conmueve ante la noticia del secuestro o el asesinato de una criatura, pero permanece criminalmente indiferente ante el asesinato en masa que se comete con tantos miles de niños que mueren todos los años por falta de recursos, agonizando entre los estertores del dolor y cuyos ojos inocentes reflejan el brillo de la muerte, y parecen mirar hacia lo infinito como pidiendo perdón para el egoísmo humano, y que no caiga sobre los hombres la maldición de Dios".

CUBA ES EL REVERSO DE LA MONEDA

Ese certero testimonio de Fidel Castro hace referencia a una etapa cuando en la isla de Cuba el 20 por ciento de la población más rica recibía el 58 por ciento de los ingresos, en tanto el 20 por ciento de la más pobre percibía solo el dos por ciento.

El 24 por ciento de la población activa se hallaba entonces sin empleo y no se garantizaba la educación: Existía un millón de analfabetos entre los 6 millones que entonces había en el país y la escolarización infantil entre los seis y los 14 años ascendía solo al 56 por ciento.

Tales parámetros eran todavía más negativos en las zonas rurales, donde el 61 por ciento de los pequeños no asistía a las escuelas primarias. Tampoco allí se daba cobertura médica.

Solo la profundidad de los cambios sociales promovidos por la Revolución desde 1959 pudo eliminar ese estado deplorable y dar paso a otra situación, en la cual la nueva generación, el futuro, tiene la máxima prioridad. Por ello en la mayor de las Antillas se defiende la esperanza todos los días.

Con frecuencia –y no sin razón- se ha dicho que este país es una gran escuela por los notables triunfos de su sistema de enseñanza, siempre gratuita, y con una calidad comparable con naciones desarrolladas  Su tasa de escolarización  es del 99 por ciento. En el curso lectivo  (2007-2008) asisten a las aulas más de dos millones 800 mil educandos no adultos.

Los avances en la materia conllevaron a que Cuba encabece la educación preescolar en América Latina: el 89,9 por ciento de los niños cubanos entre cero y cinco años obtienen atención educativa, una estadística récord en América Latina.

Con los cientos de  círculos infantiles creados a lo largo de todo el país en 45 años, se benefician más de 140,000 madres. Las madres cubanas, además pueden por ley permanecer en sus hogares cuidando a hijos con discapacidades severas, y continua ganando su salario mensual.

Cuba es uno de los pocos países del mundo donde las madres tienen derecho por ley a un año de licencia pagada por maternidad para que pueda atender como es debido a su hijo pequeño.

De acuerdo con un informe de UNICEF  a partir del 59 Cuba ha ido estableciendo progresivamente un sistema nacional de guarderías diurnas y programas de educación, en la primera infancia y de enseñanza preescolar, que hoy abarca a un 98,3 por ciento de los niños en ese grupo, extendido desde el alumbramiento hasta los seis años de edad.

Asimismo, el Estado cubano mantiene una treintena de hogares para niños y jóvenes (hasta 17 años) sin amparo filial por ser huérfanos. De igual forma han quedado abiertos centros para la atención de afecciones como el autismo. Ello refuerza la voluntad nacional de que no haya un solo niño sin escuela y sin maestro, ni un solo ciudadano sin atención médica desde antes de nacer.

 Sobreponiéndose a las serias dificultades económicas afrontadas por la nación desde la década pasada, conocidas en su conjunto como período especial y considerado como el momento más difícil del proceso revolucionario, aún así la Isla cumplió ya muchas de las metas trazadas por la Cumbre Mundial de la Infancia (1990).

En la rama de la medicina también se ha alcanzado prominencia internacional. Tal es el caso de su mortalidad infantil, un indicador universal que mide de forma sintética el bienestar y desarrollo de un país, al abarcar condiciones sociales, económicas, biológicas, políticas, demográficas y sanitarias de la población.   En el 2007 fue de 5,3  por mil nacidos vivos, con lo cual se mantiene como la mas baja del continente junto a Canadá.

Dentro del panorama de salud descuellan igualmente la erradicación de la poliomielitis, difteria, tétanos neonatal, meningitis tuberculosa y las complicaciones graves del síndrome de la rubéola congénita y la meningoencefalitis posparotiditis.

Tampoco constituyen problemas de salud la rubéola, el paludismo, el tétanos ni la parotiditis (paperas)... y más recientemente se adhirió a la lista el sarampión, tras ocho años sin que se reportara un solo caso de ese mal, que trágicamente produce en naciones subdesarrolladas más de un millón de muertes en el año.

Esos éxitos se exhiben al mundo aun en medio de las disímiles carencias del momento (alimentos, ropas, calzado, medicinas, transporte, combustible...), cuando pese a todo, los menores cubanos en el primer año de vida son inmunizados contra 13 enfermedades prevenibles por vacuna, incluida la hepatitis B y la hemophilos influenzae.

Ello ha permitido que la UNICEF reconociera públicamente que los "niños nacidos en Cuba tienen mejor oportunidad de sobrevivir en los primeros años de vida que los otros de la región de América Latina y el Caribe".

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa a Cuba en primer lugar en inmunización por vacunas entre 214 países de todo el planeta.

La política del Estado cubano ha buscado, desde el mismo 1959, proteger al pueblo y sobre todo a sus más pequeños, y tras la promulgación del bloqueo norteamericano contra la nación antillana en 1961, se intentó y logró atenuar sensiblemente su impacto. Lo mismo se ha hecho posteriormente ante la recesión económica sufrida en Cuba en la década del 90.

El cerco norteamericano, reforzado primero por la Enmienda Torricelli (1993) y luego por la extraterritorial ley Helms-Burton (1996), aparece como una de las más flagrantes violaciones de los derechos individuales, políticos, sociales, económicos y culturales de la población cubana y, de forma desembozada, contra dos millones de niños.

Expertos internacionales admiten que la repercusión de esa genocida política de Estados Unidos contra Cuba se traduce en menores posibilidades de obtener medicamentos, útiles escolares, comida, juguetes y otros recursos, y que solo ha sido posible paliar esa situación gracias a la voluntad nacional.

Sin embargo, y a pesar de increíbles sacrificios, Cuba no ceja en su empeño de continuar otorgándole a la niñez su condición de privilegiada por derecho, en aras de que nunca más el egoísmo humano signifique dolor y muerte para estos inocentes.

OTRAS CIFRAS HORRIPILANTES

Ø600 millones de niños crecen en situación de absoluta pobreza.

Ø250 millones de infantes entre 5 y 14 años trabajan para subsistir.

Ø130 millones (60 por ciento de ellos niñas) no asisten a escuelas, en todo el planeta.

ØUno de cada cuatro niños que habitan el orbe vive en condiciones de peligro y más de 11 millones mueren cada año por causas que podrían evitarse.

ØLos niños de la calle se estiman en más 200 millones, la mitad de los cuales entran cada año en las filas de la prostitución.

ØLos menores que trabajan o deambulan están expuestos a ser agredidos por sus patrones, el público, las autoridades, los pedófilos y por traficantes de todo tipo.

ØEn 25 países empobrecidos una criatura que nace hoy no llegará a cumplir 50 años, mientras que un bebé nacido en un estado rico alcanzará los 78 años como promedio.

 

La Revolución cubana ha sido absolutamente fiel a sus principios en defensa verdadera de la niñez, emanadas del pensamiento de José Martí cuando escribió: “Los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo”.  Es por ello que:

Ø               200 millones de niños en el mundo duermen hoy en las calles, ninguno es cubano.

Ø               250 millones de niños con menos de 13 años están obligados a trabajar para vivir. ninguno es cubano.

Ø               Más de un millón de niños son forzados a la prostitución infantil y decenas de miles han sido víctimas del comercio de órganos, ninguno es cubano.

Ø               25 000 niños mueren cada día en el mundo por sarampión, paludismo, difteria, neumonía y desnutrición. ninguno es cubano.

Los niños que sufren hoy en el mundo se merecen un mundo mejor.

Embajada de Cuba, Egipto 31-03-2008


Imprimir Enviar a un amigo Regresar Su opinion Cerrar Subir